Foto: FIVBLa selección peruana de voleibol Sub 23, no dio la talla ante sus similares de Japón, Tailandia, Cuba y República Dominicana. Las dirigidas por Natalia Málaga dejaron mucho que desear en su primera presentación. Pues venía un grupo muy fuerte antes de que se jugará este mundial. La Sub 23 había clasificado en este grupo con referentes como Angela Leiva, Maquilaura Frias, Clarivett Yllescas, entre otras.
El desempeño de nuestras "matadorcitas" fue
por muy debajo del nivel, es cierto que la Copa Panamericana que realizamos en
nuestro país para clasificar a este mundial no fue suficiente, los niveles de
ambos son totalmente distintos. El juego de las asiáticas y de las dominicanas
son más explosivos y rápidos mentalmente y físicamente. A pesar de ya
haber tenido un equipo ya consagrado, no se mostró esa experiencia en este mundial.
Si analizamos bien el esfuerzo que
realizan nuestra selección aquí con la Copa Latina, Copa Panamericana, y entre
otras más. Nuestra blanquiroja no requiere de mucho esfuerzo para vencer a
Chile y a Uruguay, por ahí, las selecciones que le hacen más pelea son Ecuador,
Venezuela, Brasil y hasta la misma Argentina que ha ido mejorando con el transcurrir
de los partidos. Antes uno observaba como Perú le ganaba fácil a Argentina y a
Chile, ahora todo se hace confuso. Nuestro cuadro blanquirojo no soporta la
presión de ser favorita. Caemos fácilmente ante ese apelativo.
Esa es la pura verdad en nuestra
selección, sin embargo, hay bastante por aprender y adquirir. Este grupo
liderado por Angela Leiva aún siguen siendo un grupo joven, son muchachas de 20
a 22 años. Así es que no hay que desairarlas, hay talento, solo falta más
experiencia, y esa experiencia lo van pulir partido a partido. La influencia
que tiene Natalia Málaga, va ayudar bastante en lo mental. O acaso, no
recuerdan que años atrás las selecciones de vóley más poderosas, hacían debutar
a sus jóvenes promesas para tener una cuna amplia de jugadoras en este deporte.
Perú siempre ha sido ajeno a esto, desde años anteriores. Uno recuerda aquel
grupo que estuvo conformado por Gabriela Pérez del Solar, Cenaida Uribe, Gina
Torrealva, y hasta la misma Natalia Málaga, eran jugadores de en sueño, ese
seleccionado era totalmente eficaz en los partidos que disputaba. Sin embargo,
en aquel tiempo no se sabía nada de menores. Perú no se centraba en eso, solo
vivía el presente y listo.
Luego de haber quedado subcampeonas en Seúl 88, nuestra selección no volvió hacer la misma, hubo altibajos después de aquel mundial. No hubo regeneración de ellas. Por eso, es que ahora todos se preguntan ¿Qué pasó con el voleibol peruano?
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